2 de diciembre de 2013

¿Quien teme a Virginia Woolf?

Para Aránzazu y Borja



Desde este momento ni los niños pequeños van a tener miedo del lobo feroz, pues la que para muchos es una escritora compleja y lenta, es también una maravillosa narradora de relatos para niños (y no tan niños). Así lo demuestra en La viuda y el loro, un cuento muy tierno recuperado por la editorial Gadir.
El argumento es ágil (sí, en Virginia Woolf) y sencillo. Una anciana viuda, que vive en una situación económica precaria, cuidando ante todo del perro que vive con ella, recibe una carta que le anuncia la súbita muerte de su hermano, quien le deja como herencia una casa, tres mil libras además del mobiliario y otros enseres.
Después de lograr un préstamo para viajar hasta el pueblo de su hermano, la viuda llega a la casa de su hermano. Pero cuando entra se lleva una decepción, ya que descubre que está vacía, llena de ratas y con un loro, muy llamativo, que sólo sabe repetir “no estoy en casa”. En el banco la viuda se lleva otra decepción: su hermano no tiene ni un penique. De vuelta a casa de su hermano, ve una gran luz gracias a la que consigue atravesar el río. Pero por desgracia, la luz provenía del incendio de la casa de su hermano. La viuda sólo se preocupa por el loro, y cuando se acuesta por la noche no puede dormir, desconsolada por su horrible muerte. De pronto un golpe sacude la ventana y cuando la viuda la abre para ver que pasa descubre que el loro ha sobrevivido al incendio. Y con él una sorpresa para la viuda amante de la naturaleza.
Lo recomiendo para todos los que se asusten ante este lobo de la literatura.


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