1 de febrero de 2013

Mujeres con todas las letras


Info tomada de ABC Cultural
En el silencio y recato de los conventos, en las misiones allende la Mar Océana, en la dulce soledad de sus aposentos, sobredelicadas mesas cortesanas o pegadas al fuego de sus lares, ellas fueron valientes, osadas y decididas, y en un mundo en el que siempre el hombre tenía a mano su pluma y su espada, estas mujeres decidieron tomar recado de escribir. Y a fuer que lo consiguieron y supieron dejar sobre el papel su ajuar lírico, las joyas de sus obras, y supieron hacer de cada palabra un perfume y hacer de la tinta donosura.

Ellas fueron las que amamantaron con la albada de sus libros el despertar de la escritura femenina española, título precisamente de la exposición que, comisariada por Clara Janés, se inaugurará el día 30 en la Biblioteca Nacional de España.

Mujeres de armas literarias tomar, como la poeta Sor María de la Antigua, dramaturgas de pro como la hermana Marcela de San Félix (hija Lope) y Ana Caro, como Sor Ana de Jesús, difusora de la obra de San Juan y Fray Luis, como aquella que ocultaba su rostro, María de Zayas, científicas como Oliva Sabuco y traductoras como Isabel Rebeca Correa, o pensadoras como Juliana Morella, o triunfantes damas en los juegos florales tal que Cristobalina Fernández de Alarcón, y también las que nos ilustraron desde aquella América que empezaba a escribir y cantar en español, tal que Amarilis y Sor Juana Inés de la Cruz, siempre con algún sambenito inquisitorial colgado en las espalderas de su hábito.

Pistas geográficas y temporales
No son pocas, aunque se haya querido pasar demasiado rápido su deliciosa hoja en nuestra literatura. Clara Janés nos sitúa, nos da las pistas geográficas y temporales, las coordenadas que guiaron los pasos de estas aventuradas marineras de las letras y explica los aspectos que más pueden impresionar a los visitantes de la muestra, expuestos en los distintos monitores. «En primer lugar, quiero resaltar lo relativo a las fiestas que se realizaron con motivo de la beatificación de Santa Teresa de Jesús, cuando por ejemplo tuvieron lugar muchos concursos en toda España. Sin duda, los escritos de Sor María de la Antigua, una excelente escritora muy poco conocida. También es importante la presencia de las escritoras en los libros colectivos, lo que es una prueba de la vitalidad intelectual de escritura de las mujeres. Y conviene reseñar la gran admiración de Lope de Vega por estas escritoras, incluso hasta el punto incrustar fragmentos escritura femenina el “Laurel de las “Epístolas”, obras teatrales... Y, último, es bastante sorprendente la laudatoria a la insigne poetisa la señora soror Inés Juana Cruz, en la rhythmica sacra, moral laudatoria” de Francisco Álvarez de Velasco, donde aparecen dos poemas visuales» en forma cruz, partiendo anagrama del nombre de Inés».

Los orígenes

Cabe preguntarse de dónde salían estas mujeres «Es sabido –explica Janés– que las órdenes religiosas fueron lugares donde la escritura floreció. Era habitual que los propios confesores las estimularan a la escritura, aunque a veces para apoderarse de sus ideas. Así nos encontramos a Ana de Jesús, discípula de Santa Teresa, a la que San Juan de la Cruz dedicó el Cántico espiritual, y a la que Fray Luis de León confió su traducción de El cantar de los cantaresde Salomón. Pero también había nobles educadas de una finura e inteligencia extraordinarias. Como Luisa Sigea, que estuvo al servicio de la Infanta Doña Margarita de Portugal. O el caso de Cristobalina Fernández de Alarcón, mujer independiente y resuelta, fértil rimadora, que gana todos los concursos. La verdad, hay varias novelas por escribir sobre estas mujeres».

Escritora sin rostro
Hora es de que la poeta Clara Janés nos responda si es exagerado decir que escribieran de una manera «feminista», y si estamos ante una «literatura de mujeres » o es simplemente literatura sin adjetivos de género. «Ellas escriben igual que los hombres, a pesar de las diferencias.


Más info: ABC

3 comentarios:

  1. M estaba llamando la atención que hubiera tanta mujer escritora pero religiosa, que por otra parte, para esto al menos, esa condición te permite un tiempo que otras mujeres, siendo escritoras, no hubieran podido desarrollarse.
    Muy bonita presentación de estas mujeres, que por supuesto escriben con sus diferencias de mujer, tan bien como los hombres (o mejor, jeje)

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  3. apuntar, por si es de interés, que hay un opúsculo de Virginia Wolf donde se argumenta por qué no hubo nunca un Shakespeare femenino. Ella, en resumen, viene a decir, que las mujeres no tenían ni habitación propia. Primero solían compartirla con las hermanas o con la familia, luego con el marido. En fin, Difícilmente se puede escribir sin privacidad.

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