25 de febrero de 2013

HAIKU

 
 
 
 
Es menos noche
cuando el vecino enciende
su farolito.



1 comentario:

  1. ¡¡¡Qué gran verdad!!!!
    Y las penas, que son menos penas si se comparten y las alegrías que se duplican al contarlas. El frío del invierno se diluye al calor de una vela y una infusión y la soledad, sintiendo entre las piernas el roce de un gatito.
    Gracias por tu estupenda poesía

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