29 de agosto de 2012

Misión olvido


Reseña tomada de Casa del libro

Incapaz de recomponer sus propios pedazos, la profesora Blanca Perea acepta a la desesperada lo que anticipa como un tedioso proyecto académico. Su estabilidad personal acaba de desplomarse, su matrimonio ha saltado por los aires. Confusa y devastada, la huida a la insignificante universidad californiana de Santa Cecilia es su única opción.El campus que la acoge resulta, sin embargo, mucho más seductor de lo previsto, agitado en esos días por un movimiento cívico contrario a la destrucción de un paraje legendario a fin de construir en él un enorme centro comercial. Y la labor que la absorbe—la catalogación del legado de su viejo compatriota Andrés Fontana, fallecido décadas atrás—dista enormemente de ser tan insustancial como prometía.A medida que se afana en vertebrar la memoria de aquel hispanista olvidado, junto a ella va ganando cercanía Daniel Carter, un colega americano veterano y atractivo que no ocupa el sitio que debería ocupar. Entre ambos hombres, uno a través de sus testimonios póstumos y otro con su complicidad creciente, Blanca se verá arrastrada hacia un entramado de sentimientos encontrados, intrigas soterradas y puertas sin cerrar.¿Por qué nadie se preocupó nunca de rescatar lo que Andrés Fontana dejó a su muerte? ¿Por qué, después de treinta años, alguien tiene interés en que todo aquello se destape al fin? ¿Qué tiene que ver la labor inconclusa del viejo hispanista con todo lo que está ocurriendo ahora en Santa Cecilia? ¿Qué le movió a desempolvar la historia no contada de las misiones del Camino Real? Antes de encontrar respuestas, Blanca aún tiene mucho que entender. Amores cruzados, certezas a medias e intereses silenciados que acabarán por salir a la luz. Viajes de ida y vuelta entre España y Estados Unidos, entre el presente y el pasado de dos lenguas y dos mundos en permanente reencuentro. Entre el hoy y el ayer de aquellos trasterrados que, saltando fronteras y obstáculos, vivieron a caballo entre ambos empujados por la necesidad, el deber o la pasión.Desde los viejos franciscanos que a lomos de mulas fundaron las míticas misiones californianas a los hispanistas y escritores exiliados que a pesar de la nostalgia nunca lograron regresar.


Más información: Casa del libro

25 de agosto de 2012

Buenas noticias









Nuestra colaboradora Susana Benet ha publicado un nuevo libro titulado Diez haikus en la editorial Comoartes. Para abrir boca ahí va uno de ellosLos demás los podéis ver en el link de esta editorial: Comoartes









Sonríen juntos 
bajo el cerezo en flor.
Última foto




Susana Benet

23 de agosto de 2012







LA FÁBULA DE LA BALLENA Y EL MANDRIL

I
Se acercó el mandril cojo y sin garbo
Al estanque de aguas australes, gélidas, y de color gris acero
Y no era un día de tormenta, sino una tarde como de chocolate
Dulce y espesa, lenta discurriendo
Y preguntó al viento primero, luego a la morsa,
Más tarde al albatros, y siempre obtuvo o silencio o desdén
Y fue la ballena quien dio una buena razón:
Todo es obsoleto…

II
Si se desgaja el hielo y cae sobre el lomo de una ballena
Si siente que el aire frío de la tarde será dolor mañana
Qué puede pedirle al mandril
Que la mira como si estuviera buscando otro planeta
Pero él dijo:
Entre las manos tengo calor y un ramo de olivo
La ballena quería creerlo
Pero la tentación de morir varada en una playa
O de caer por la sima del mundo
La idea precisa de ser un reloj de agua y luz
De saltar como un delfín las olas
La llevaron a darle la espalda
E irse lenta como un pedazo grande de hielo que se hubiera desgajado
En primavera.

III
El mico tenía cara de mico
Y era cojo
Y resabiado
En el océano austral el hielo se mezcla con las ballenas
Qué puede una naturaleza tan pura dar
Sino silencio y una gris lentitud
El mico en cambio era tropical
Y ruidoso
Y molesto como el zumbido de un moscardón azul
Ambos eran inmiscibles.


Carlos Pereira

21 de agosto de 2012

Book versus TV

Para Pilar

 

Es cada vez más frecuente encontrarse en los pisos y apartamentos un aparato de televisión ocupando la parte central del cuarto de estar, de la cocina e incluso de los dormitorios, no sólo de los padres sino también de los niños. Esto no es sino un reflejo de una sociedad en la que la diversión se torna cada vez más pasiva, individual y empobrecedora. 
Los documentales del segundo canal de la cadena de televisión pública, que todo el mundo afirma ver después de comer, así como algunas películas pueden ser excepciones a la regla. Pero lo cierto es que las cuotas de pantalla señalan programas como Sálvame, Sálvame de luxe, La isla y otras producciones del mismo género, como los más vistos por los telespectadores.
En este contexto quiero situar estos versos del autor de Charlie y la fábrica de chocolate, citados en una bolsa de Waterstones, en la que una amiga nos trajo un regalo de Londres. Para ella y para todos los que, conscientes del problema decidan dar un paso adelante para mejorar su cultura, va dedicada esta entrada.








So please, OH PLEASE, we beg, we pray,
GO THROW YOUR TV SET AWAY, 
and in its place you can install
A LOVELY BOOKSHELF ON THE WALL.




Roald Dahl

ENTRADAS