8 de junio de 2012

Abracadabra o cómo pasar ocho horas sin notarlo

Termino de llegar a casa después de realizar un viaje que me ha llevado durante ocho horas hasta tierras gallegas. El trayecto de ida fue terrorífico: cada hora, minuto, segundo; cada cambio en el paisaje; cada traqueteo del tren, todo se iba registrando en mi memoria y, lo que es peor en mi espalda. El resultado: llegué agotada y nada más meterme en la cama, me sumergí en un sueño profundo que se me hizo corto.
El viaje de regreso se presentaba como una pesadilla: si el anterior había sido en clase preferente, éste iba a ser en turista; y al subir al tren pude comprobar que si el primero había sido a favor de la marcha, éste iba a ser en contra de la misma y enfrentada contra un pasajero. Ante tal perspectiva, cerré los ojos y susurré la antigua fórmula mágica: abracadabra. Y allí en mis manos estaba mi salvación: un libro de 600 páginas titulado Bajo los vientos de Neptuno.
El comienzo de esta novela nos presenta a dos personajes enfrentados: un policía aterrorizado por un viaje que tiene que realizar en avión para realizar un curso de formación criminalística en Canadá y su jefe, Adamsberg que también siente una profunda inquietud, sin que sea capaz de identificar la causa.
Tras hacer footing durante un rato y coger una borrachera, el comisario Adamsberg se sumegirá en su subconsciente y atando hilos logrará averiguar el motivo de su desasosiego: la aparición en un periódico de la foto del cadáver de una joven asesinada. Causa: tres heridas en línea recta, equidistantes y de profundidad similar.  A unos pocos kilómetros la policía encontró al supuesto asesino: un borracho, con un objeto punzante con sus huellas dactilares, que es incapaz de recordar nada de lo que ha sucedido durante las últimas horas.
Sin embargo, el asunto no es tan sencillo como las apariencias hacen creer, ya que bajo esta forma de matar se oculta una pesadilla que persigue al comisario desde su juventud, cuando la novia de su hermano fue asesinada con unas heridas similares, aunque causadas aparentemente por otro tipo de instrumento punzante. El hermano de Adamsberg presa de una extraña amnesia consigue salir libre de la acusación gracias a la ayuda que éste le presta para ocultar el arma. Adamsberg, ya en aquel momento policía, sigue su instinto e identifica a un supuesto asesino en la persona del juez Fulgence, un ser frío y cruel, a quien todo el mundo teme. Sin embargo, su poder e influencia hace imposible que el comisario demuestre su culpabilidad.
Con la aparición de este nuevo cadáver al cabo de los años, Adamsberg decide volver a investigar sobre el antiguo caso, pero en esta ocasión con el problema añadido de que esta muerte se ha producido después de que su asesino esté oficialmente muerto.
Entre tanto se produce el viaje de todo el equipo a Quebec para realizar el curso de formación en recogida y procesamiento de restos biológicos. Lo que Adamsberg ignora, sin embargo, es que en la bodega del avión viaja también en fantasma del juez, dispuesto a jugarle una mala pasada en Quebec.
La novela, en algunos momentos previsible, se desarrolla de modo trepidante de tal modo que resulta prácticamente imposible dejar de leerla. De hecho, andaba yo por la página 596, cuando una voz anunciando mi llegada a destino me sorprendió y me hizo comprender que con un buen libro el tiempo se encoge como una piel de zapa. Recomendable para todos los aficionados a la novela negra.


Primeras páginas de Bajo los vientos de Neptuno

5 comentarios:

  1. Bueno, el viaje fue duro, sí. Pero míralo en positivo: no hubo que recorrer para arriba y para abajo la T 4 de Barajas. E hicimos ese viaje para ir a un congreso que significó un antes y un después en la historia de los congresos. Y lo más importante de todo: las personas con las que estuvimos en Santiago. TKR

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    1. Sí, sí. Pero yo acabé con la espalda rota y agotada en la ida y feliz y descansada en el viaje de vuelta. Eso sólo se explica por una intervención de un elemento mágico: la literatura.

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  2. Pues vaya buena forma de presentarnos esta novela negra. Tanta intriga, con fantasmas y todo, y encima te salva del tormento. Ya me doy cuenta que es de esas que consigue hacerte olvidar el mundo. :D

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  3. Gracias por la recomendación. Yo soy una de las aficionadas al género. Besos,

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  4. Tienes razón, me ha encantado. Por fin coincidimos.....

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