17 de febrero de 2012

No comparto las razones de la luz

Fuente: El mundo


Todos sabemos que el iPhone tiene mil utilidades. Uno de sus usos menos frecuentes puede ser escribir poesía, pero Pedro Alberto Cruz no sería poeta (o al menos, el poeta que es ahora) sin el acompañamiento de ese aparato que no sirve sólo para llamar por teléfono. En su iPhone están escritos (y corregidos, muy corregidos) la mayor parte de los textos de su libro No comparto las razones de la luz (Huerga y Fierro), que ayer fue presentado en el Museo Thyssen por José María Lasalle y Luis Alberto de Cuenca.
Pedro Alberto Cruz es un profesor universitario que ha publicado varios títulos sobre el arte contemporáneo, la realidad, la ficción, la imagen, e incluso un monográfico sobre Daniel Buren, un artista conceptual francés, cuyas obras parecen códigos de barras. También es consejero de Cultura de la Región de Murcia, y su nombre traspasó las páginas de cultura y de política, y llegó hasta los sucesos, al ser agredido físicamente por tres individuos que le acusaron, muy a la ligera, de enchufismo. Lo que más le dolió a Pedro Cruz, aparte de la irracionalidad del acto, fue la pérdida de su teléfono, donde había acabado un largo poema tras dos semanas de apurar bien las palabras.
Cruz, profesor y político, ha llegado a la poesía tarde (está a punto de cumplir 40 años), pero con muchas ganas. Escribió un libro, que aún está inédito, y tras aquella agresión física y moral, el mundo se le tambaleó y le dejó huella, como se aprecia en No comparto las razones de la luz, que escribió como terapia, un poco para exorcizar los demonios, el malestar y las contradicciones de aquel incidente.

La poesía le supuró aquella herida, pero cree que toda su trayectoria, tan distinta, estaba destinada a escribir poemas: "He seguido un proceso de depuración que me ha llevado a elegir la poesía como forma de expresarme". No es, por lo tanto, un libro primerizo, sino que denota una madurez y una originalidad infrecuentes en una primera (o segunda) obra. El autor que más le ha influido, y quizás se note su sombra, es Alberto Caeiro, uno de los heterónimos de Fernando Pessoa, y en general, la poesía portuguesa.
'No comparto las razones de la luz' es una reflexión sobre el dolor, el cuerpo, la distancia, la realidad, la imagen, el otro... el ser humano. El título ya nos lo sugiere, y lo explica: «Hay días en los que te encuentras mal, sales a la calle, miras, el cielo es luminoso y el sol te hiere. Otros días es al revés. La luz siempre viene a destiempo».

Más información: El mundo

1 comentario:

  1. Luis de Grandes6/04/2012

    Es un libro que no tiene desperdicio, hace un primer fuego maravilloso para poner encimas las ramitas de leña. Creo que este individuo es muy valiente, tanto como narcisista, lástima que sea a costa del dinero público del que tan necesitada está la cultura murciana. La historia de Murcia lo recordará siempre como uno de sus más excelsos mediocres, a la altura de... ahora no me acuerdo, o de... vaya, tampoco.

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