17 de febrero de 2012

Fuente: El mundo


La primera vez que Nick Carraway ve a Jay Gatsby, su vecino en Long Island, lo encuentra solo, en el jardín, de noche, mirando al cielo. Mirando "qué parte le correspondía del firmamento local". De algún modo, Carraway, narrador, impone, sin explicarse, su fascinación por aquel desconocido de coñesco apellido, que montará los grandes saraos de la zona para la clase ociosa.
Justo Navarro, en Anagrama, José Luis Piquero, en Paréntesis, y Miguel Temprano, en RBA, aportan estos días tres traducciones nuevas de 'El gran Gatsby', de Francis Scott Fitzgerald. Tres variantes de esta fascinación, publicada en 1924. "He escrito la mejor novela de los Estados Unidos", le dijo a su editor el joven novelista Francis Scott Fitzgerald. Un comentario muy de Faulkner. Y resultó que no era una sentencia exagerada. Aunque siempre es tramposo decir que algo mítico había nacido para ser mítico y que tal arrogancia pudiera no ser exagerada. Estos días, además, se rueda una nueva versión cinematográfica con Leonardo Di Caprio (que no para, últimamente) encarnando al anfitrión más famoso de las letras norteamericanas.

Más información: El mundo

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