28 de febrero de 2012

El arte de rezar el Sefarad


Fuente: El País


Bellas biblias manuscritas que elaboraron y leyeron los hebreos de la España medieval pueden contemplarse en la Biblioteca Nacional en una exposición presentada hoy lunes y cuyo fin es "hacer visible un legado poco conocido debido a la expulsión de los judíos en 1492", destaca Javier del Barco, doctor en Filología Hebrea y comisario de la exposición. Biblias de Sefarad: las vidas cruzadas del texto y sus lectores reúne medio centenar de piezas, de las que unas 40 son manuscritos.

Son sobre todo biblias que en su mayoría se exhiben por primera vez y que en su origen estaban en las bibliotecas de la comunidad judía hispana. Los judíos llamaban Tanakh a ese conjunto de libros sagrados y fueron los cristianos los que cambiaron el orden de esos libros, les añadieron otros y lo llamaron el Antiguo Testamento.

Según Del Barco, en toda España "hay una veintena de estas biblias judías que se conserven completas y luego hay otras muchas incompletas. Es un número pequeño si se compara con Italia, Inglaterra o Francia". Este experto del Centro de Ciencias Humanas y Sociales, del CSIC, subraya que "los ejemplares españoles se han conservado en general bien gracias al coleccionismo", aunque lamenta que "buena parte de los que se realizaron en aquella época se conservan fuera". Hay que tener en cuenta que tras la orden de expulsión de los judíos por los Reyes Católicos, los manuscritos se dispersaron por media Europa, y otros fueron escondidos o requisados en la Península. En todo el globo, de los manuscritos que vieron la luz en aquel periodo, "solo se ha conservado la décima parte".

La exposición, que podrá verse hasta el 13 de mayo y cuenta con el patrocinio del European Research Council, la ha inaugurado el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert. En ella hay ocho secciones en las que se enseña cómo era la vida cultural y religiosa del judaísmo en la Península, el territorio al que llamaban Serafad. En esa vida la Biblia era "el eje central", dice Del Barco, que escoge entre las joyas de la muestra la llamada Biblia de Alba, que pertenece a la Casa de Alba y reposa en el palacio de Liria, en Madrid. "Es un manuscrito excepcional del segundo cuarto del siglo XV que pasó por la Inquisición y por el conde duque de Olivares". La Biblia de Alba es una de las pocas traducciones completas al castellano que se conservan de la Edad Media. La tradujo un judío que trabajó al unísono con dos monjes cristianos. Pero si hablamos de curiosidades de la exposición, Del Barco señala un pequeño libro de oraciones para fiestas que "contiene poesías sobre las comunidades judías medievales, entre ellas las de Madrid".

Más información: El País

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