Nuestra escritora de haikus, Susana Benet termina de presentar en Madrid su libro Huellas de escarabajo, acompañada del poeta Andrés Trapiello. El acto, lejos de ser una ceremonia fría o comercial, se convirtió pronto en una reunión de amantes de la poesía japonesa, a los que Susana deleitó con un haiku inédito:
Saqué del agua
a la avispita muerta,
… y estaba viva.

¡Qué bonito! Y el dibujo es perfecto.
ResponderSuprimirA mí este haiku me gusta por dos motivos. Por una parte por la sensibilidad que demuestra la escritora, que descubre una pobre avispa muerta y la denomina como avispilla, con lo que incluye una implicación afectiva y luego, la sorpresa y felicidad al descubrir que la vida ha ganado a la muerte de nuevo, aunque sea en un ser tan pequeño como ese insecto
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