21 de noviembre de 2011

Líbranos del bien



Göteborg. Suecia. En un parque de la ciudad es encontrado un cadáver descuartizado y completamente irreconocible.
El hecho de que el cuerpo no contenga sangre y que no exista el más mínimo rastro en la nieve caída  la noche anterior dejan perpleja a la médico forense Karin quien, junto con el departamento de policía de la ciudad dirigido por el detective  Nils Knöve, se encarga de un caso que se complica cuando se descubre que el cadáver es el de una modelo rusa, cuya desaparición se encuadra en el de un supuesto tráfico de órganos en el norte de Suecia.
Para colmo de males, el trabajo de Karin y el detective Knöve se complica por los problemas familiares del detective que está tramitando su divorcio.
Este resumen sería perfectamente aceptable para un lector del siglo XXI, acostumbrado a la continua publicación de novela negra nórdica, caracterizada por casos  sangrientos, ubicados en escenarios algo lejanos, llenos de hielo, sin luz, en los que la vida de los personajes se desenvuelve en un ritmo de trabajo que llena el tiempo más íntimo y en el que la familia termina resintiéndose por ello.
En este sentido, las novela novela de Donna Leon que hoy reseño, Líbranos del bien, presenta un caso muy distinto: no hay cadáveres, la acción se sitúa en Venecia y el encargado de resolver el caso es un comisario felizmente casado desde hace 25 años.
La trama comienza cuando unos de carabinieri encapuchados irrumpen a las tres de la madrugada en casa de un pedriatra y su esposa y después de propinar al médico una brutal paliza, les arrebatan a su hijo, un bebé de tan sólo dieciocho meses, acusándolos de haberlo comprado en el mercado de niños existente en el sur de Italia.
El comisario Brunetti, avisado por una vecina de los gritos y el ataque  que ha ocurrido, comienza una investigación que le conduce a un complejo negocio de bebés, dirigido a parejas que, afectadas por problemas de fertilidad, deciden que tienen derecho a tener un hijo a cualquier precio.
Por otro lado, el inspector Vianello descubre una operación de varios farmacéuticos para conseguir dinero mediante la gestión de consultas inexistentes en la medicina pública. La autora borda la narración al lograr conectar ambos hilos narrativos en una historia de final inesperado.
Lo más destacado de esta obra es el hecho de que Donna Leon no se dedica a desarrollar  un argumento policiaco típico. En esta novela, la escritora norteamericana residente en Venecia, se ocupa de plantear numerosos problemas sociales de implicaciones morales: el control de la natalidad, el deseo de paternidad y el derecho al mismo por parte de las parejas que no pueden tener hijos, los problemas de la justicia planteada como una tarea del individuo, el aborto o la inmigración ilegal.
El inconveniente es que Donna Leon adopta las posturas políticamente correctas del momento mostrando su pensamiento  sin tapujos y abordando los personajes que defienden ideas contrarias a las que ella propugna como seres hipócritas, malvados o totalmente aislados de la realidad y problemas actuales.
En definitiva, nos encontramos ante  una novela policiaca distinta a las que habitualmente se ven en los escaparates, con una tramas inteligente, que se ve oscurecida por su intento de defender a través de la trama unas posturas ideológicas. Calificándola a grandes rasgos, Líbranos del bien, podría ser considerada como  una novela negra de tesis. El hecho de que se planteen temas de la envergadura moral y social de los que aparecen en la obra exige un tratamiento mucho más fino y no tan sesgado como el que hace Donna Leon, quien sin embargo, merece un aplauso por no quedarse en un argumento comercial sin ningún tipo de implicación.

4 comentarios:

  1. Gracias por la sugerencia, lo apuntaré en mi lista de libros pendientes. Ya leí otra novela de la autora y me pareció diferente.

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  2. La autora del blog ya sabe que a mí no me gustan este tipo de novelas, que no me atraen lo más mínimo, ni de broma como lectura para desengrasar (en esos casos hay que volver a Tintín). Pero la crítica implícita a las novelas tipo Mankell, tipo Larsson, me resulta muy sugerente: es posible otro tipo de novela policíaca. De parte de un ateo absoluto en lo que se refiere a este tipo de obras, GRACIAS!!!

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  3. Un apunte para Esther. El hecho de que la novela sea diferente a la novela negra de moda y que abarque temas con dimensión social, no significa que esta sea la mejor novela de Donna Leon. De hecho, la crítica social se introduce de un modo sesgado.

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  4. Tranquila, ni por un momento la he clasificado como su mejor novela. Simplemente me gusta la novela negra y me gusta más si tiene un trasfondo social, más o menos evidente, que me haga posicionarme o por lo menos cuestionarme algo. Me sirve para la vida misma......

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