19 de septiembre de 2011

Libros básicos para tener en casa




Antes de vacaciones anuncié en una entrada mi intención de empezar una nueva sección sobre libros básicos, una lista de cien obras fundamentales de literatura que nunca estarán de más en la biblioteca de un lector avezado.
El criterio de selección se basa, en parte, en la crítica literaria tradicional tamizada, por otro lado, por mi gusto personal. Es decir, es una lista bastante objetiva, aunque con un pequeño toque personal. Por supuesto, no estarán todos los libros que son imprescindibles y quizá no todos los que estén lo sean. En todo caso, procuraré que las obras tengan calidad literaria e interés. Espero lograrlo.Para navegantes con inquietudes éticas, algunas de las obras que he seleccionado pueden resultar cuando menos, cuestionables. En cada libro, está abierta la posibilidad de discusión, lo más interesante en un blog.
Hoy publico un avance de los libros seleccionados del siglo  XIX y  XX. Como veréis rápidamente hay varios factores que llaman la atención: no hay poesía extranjera, el teatro hay que buscarlo con lupa y hay grandes lagunas en algunas literaturas. 
La ausencia de poesía en lengua no española se explica por mi convencimiento de que este género debe leerse en su idioma original. Si las traducciones son en todos los géneros recreaciones de la obra original, en este género la creatividad del traductor y su mediación es máxima. No se trata sólo de verter un contenido de una forma cercana a la del original. Hay que conseguir un ritmo, una cadencia  que sólo en el original es posible captar en su plenitud.
He excluido el teatro de mi selección por un criterio subjetivo. El teatro, desde mi punto de vista, está escrito para ser representado. Es cierto que siempre es hermoso releer algunas de las grandes obras clásicas, portadoras no sólo de tensión dramática, sino de ideas y bellas expresiones. Sólo algunas de estas estarán en la lista.
La falta de equilibrio en la selección de obras de las distintas tradiciones culturales sólo responde a mi propio desconocimiento; y la ausencia de algunos libros considerados clásicos -como el Ulises de Joyce- se debe también a mi propia incapacidad como lectora. Cuento siempre con vuestra opinión para variar o ampliar mi selección. A continuación publico las obras que he elegido de los dos siglos citados. La razón de su presencia y su reseña irán apareciendo en posts sucesivos.

Frankestein
Las afinidades electivas
La cartuja de Parma
Rojo y negro
Madame Bovary
Un héroe de nuestro tiempo
Padres e hijos
Cuentos de Gogol
Novelas cortas de Chejov
Oblomov
Ana Karenina
El idiota
Los hermanos Karamazov
Crimen y castigo
Grandes esperanzas
Cumbres borrascosas
Retrato de Dorian Gray
Otra vuelta de tuerca
Fortunata y Jacinta
La regenta 
Cuentos de Poe

Buddenbrook
La montaña mágica
En busca del tiempo perdido
Las olas
Poesías de Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Antonio Machado y Pablo Neruda
Pedro Páramo
Radiaciones
Sin destino
El Aleph
Final de juego
Cuentos completos de Flannery O'Connor
A sangre fría
La metamorfosis
La peste
Un mundo feliz
El señor de los anillos
Momo
La balada de Iza
Soy un gato





5 comentarios:

  1. Anónimo9/21/2011

    Muchisimas gracias por estas sugerencias que das. No se lo que pensarámn otros seguidores del blogg, pero a mi me gustaría aprender a tener una actitud, diría más crítica ante los diferentes librosque leo. ¿Piensas que es posible conseguirlo?

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  2. En primer lugar te diré que sí es posible tener una actitud crítica. Por otro lado, ser crítico no implica ser negativo, sino buscar la verdad; es decir, ser capaz en la medida de nuestras posibilidades de responder qué tiene de bueno y qué tiene de malo una obra. Esto permite que formulemos un juicio sobre un libro: un libro con una trama ingeniosa y trepidante pero con personajes tratados superficialmente, un lenguaje poco trabajado, y una elaboración formal que no obedezca a ninguna idea previa puede tener mucho éxito comercial y ser un mal libro.
    A veces un libro tiene un ritmo lento, cuesta leerlo. Los personajes son muy complejos, revelan sólo algunos aspectos de la realidad, hay un tratamiento raro del tiempo: aquí tendremos que ver si el tratamiento formal de la obra se ajusta a un concepto que lo justifique. Podemos estar ante una obra maestra o quizá ante un tostón.
    Al final, la visión crítica ante los libros se forma leyendo buenos libros, empezando por los clásicos griegos y latinos y los primeros de la literatura occidental y oriental. Y por supuesto haciendo una lectura lenta y reflexiva.
    Generalizando una afirmación de Nietzsche sobre la Filología Clásica podemos decir que la Filología, el amor hacia la palabra "vive del crédito de varias ciencias, y es como un elixir extraído de raras semillas, metales y huesos, y que además oculta en sí misma elementos artísticos, estéticos y éticos de carácter imperativo que se resisten obstinadamente a una sistematización científica. Tanto puede ser considerada como un trozo de historia, como un departamento de la ciencia natural o como un trozo de estética: historia, en cuanto quiere reunir en un cuadro general los documentos de determinadas individualidades nacionales y hallar una ley que sintetice el devenir constante de los fenómenos; ciencia natural en cuanto trata de investigar el más profundo de los instintos humanos: el instinto del lenguaje; estética, por último, porque de la antigüedad general quiere estudiar aquella antigüedad especial llamada Clásica, con el propósito de desenterrar un mundo ideal sepultado, presentando a los contemporáneos el espejo de los clásicos como modelos de eterna actualidad."

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  3. Anónimo9/23/2011

    Oye, muchas gracias por tu amplia y buena respuesta. Pero no te parece que todo esto puede ser un poco subjetivo, es decir cosas que a mi me parecen buenas o indiferentes, te pueden parecer a ti malas y al revés.

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  4. Me parece que voy a tener que llamar a un filósofo para responder a tus preguntas.
    Está claro que lo bueno es bueno y lo malo viceversa. Nadie cuestiona que un asesinato sea bueno. Sin embargo hay muchos matices:
    Para empezar, el motivo. Uno puede matar en defensa propia. El acto de matar sigue siendo malo pero existe una causa suficiente que lo ampara.
    Por otro lado, en una obra literaria, el autor puede representar un asesinato o una violación de una manera brutalmente descarnada, para suscitar polémica y vender más. O bien puede tratar el tema de un modo sutil, presentando los horrores de tales actos, pero sin apelar a recursos baratos y burdos.
    Además cada persona debe saber qué es lo que le afecta y lo que no y ejercer con responsabilidad su capacidad de elegir. Si algo me trastorna interiormente causándome daño, dejo de leerlo y santaspascuas.
    Espero que te haya quedado claro.

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  5. Anónimo9/27/2011

    Sí, está clarisimo y muchisimas gracias por lo que dieces y por el blogg!!!!

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