15 de abril de 2011

Radiaciones

 Para Wesley Jackson, al que prácticamente he obligado a leer esta obra.
Es complicado leer de un modo crítico y significativo cuando se oposita. La mente concentra sus fuerzas  en un asunto concreto y al enfrentarse al texto literario se relaja y tiende a bajar la guardia.Son pocas las entradas que estoy publicando durante este periodo de mi vida. Y una de ellas va a estar dirigida al libro que está ocupando buena parte de mi tiempo desde Navidad.
Radiaciones no es una obra para cualquier lector. Conozco personas que han reaccionado con una actitud de rechazo sólo leyendo el título el título. Pero además, si se conoce al autor, hay razones de más peso que pueden apoyar las tentaciones de no leer la obra.
En efecto, Ernst Jünger, es un alemán orgulloso de sus raíces, sin que ello le impida valorar los valores de otros pueblos y culturas, hijo de un químico. De orientación positivista y profundamente racionalista, cursó Biología (al menos parte de los estudios, si bien no he podido  verificar que los acabara) y Filosofía. En los dos ámbitos le movía un mismo afán: el mayor conocimiento y aproximación posible a la Verdad.
Y aquí aparece lo que puede ser uno de los problemas de Radiaciones: su género. Esta no es una obra para distraerse, sino, por el contrario, para concentrarse. Está formada por una serie de diarios escritos por el autor desde los días anteriores a la Segunda Guerra Mundial, hasta después de su desenlace y contiene las reflexiones que los diferentes acontecimientos cotidianos suscitan en su mente. Desde la siembra de guisantes, hasta sus encuentros con Picasso o con Guide en París, pasando por la entrada de sus tropas en las ciudades francesas hasta sus aventuras en el frente ruso, todo tiene cabida en la obra. Y tanto los pequeños coleópteros que se cruzan por su camino como el terrible Kniébolo (apodo que da a Hitler en sus diarios), las desgracias de sus semejantes y las suyas propias, dan lugar a reflexiones, a veces atinadas, a veces alternativas, pero en todo caso, interesantes.
Si algo podemos decir de Jünger es que tiene un espíritu grande: intentó evitar el sufrimiento a los seres que se cruzaban en su existencia (vegetales, animales, humanos), siendo profundamente consciente del valor de la Creación y de las relaciones que todos los elementos tienen entre sí. Todo con sentido crítico ante la realidad a la que se enfrenta. Para lectores apasionados por su crecimiento espiritual.

Vídeo en el que podréis ver y oír (en alemán) a Ernst Jünger

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