20 de agosto de 2010

Utopía

Si en versiones anteriores de la historia del libro en vídeo, hemos visto lo que supuso la introducción del códice o el inicio de la era del libro, hoy os propongo en una versión española, con alguna palabra malsonante por la que pido perdón por anticipado, una utopía en clave de humor de lo que puede ser el futuro. Divertido, increíble o ¿por qué no?... espeluznante.

Para aquellos que no veís los programas de la televisión española, os informo que existe un programa llamado Callejeros que aborda temas de actualidad que suscitan la preocupación social como las drogas, la mendicidad, la violencia doméstica o el paro.


15 de agosto de 2010

Novela policiaca escandinava

Para todos los que estáis opositando.

Cuando se están preparando unas oposiciones, uno de los requisitos indispensables es ser constante en el número de horas que se dedican al estudio.
En verano, sin embargo, las comidas y el calor hacen que después de comer entre una sensación de modorra que anima, cuando no consigue, a caer dormido sobre las hojas de los temas o en el sofá en que se sienta uno un rato después de comer.
Además de un buen café, una solución muy buena para aprovechar ese rato es la lectura de un libro. Pero no vale cualquiera. En este caso no importa sólo que sea bueno, sino su interés argumental. Una trama ágil, ingeniosa y con mucha tensión es casi mejor que una inyección de cafeína, como he podido experimentar durante esta semana.
Uno de los géneros que garantiza el interés de la trama es la novela policíaca. En el momento actual proliferan los libros de este tipo, en especial los de origen escandinavo.
En un artículo muy interesante de El economista, se analiza con profundidad este tipo de literatura, cuyo origen se sitúa en una sociedad de bienestar en declive, en la que los valores morales se han perdido y la violencia se constituye en un medio para alcanzar los objetivos deseados.
Sjöwall y Wahlöö (Suecia); Arnaldur Indridason (Islandia), Stieg Larsson (Suecia), Hening Mankel (Suecia), Jo Nesbø (Noruega), Konrad Sajer (Noruega), Liza Marklund (Suecia), Kjell Ola Dahl (Noruega), Anne Holt (Noruega), Hakan Nesser (Suecia) son los autores de novela negra escandinava más conocidos y son sólo los diez más vendidos en un panorama cada día más amplio.
El problema de estos escritores es que muchos de ellos dan paso en sus novelas a acciones con una excesiva carga de violencia y sexo gratuito, que resulta cuanto menos desagradable. En otros casos las estructuras narrativas se repiten libro tras libro, y si bien el primero resulta satisfactorio, los demás son previsibles. Finalmente cuando la calidad literaria de la obra no presenta ningún interés resulta poco interesante y gratificante la lectura de estos libros.
El descubrimiento de este verano en todo este maremagnum de autores y sus obras ha sido Castigo, a Anne Holt (citada anteriormente). Esta autora, ministra de ex ministra de Justicia, se centra en sus obras en un análisis del alma del criminal y de una sociedad en la que los valores morales van de capa caída. Para ello recurre a Inger Johanne Vik, una criminóloga que acepta en esta obra la propuesta para colaborar con la policía de su ciudad para aclarar y desentrañar la desaparición y asesinato de una serie de niños que ha puesto al país en una situación de terror. En su trabajo colabora con el comisario Yngvar Stubo, un personaje entrañable hacia la que la protagonista se sentirá atraída.
No hablare de la acción. Tan sólo diré que en la obra la escritora muestra sus buenas dotes como narradora mediante varios recursos: presencia de un marco narrativo que abre y cierra la obra o un sabio racionamiento en el suministro de la información a través de un narrador omnisciente que se mueve entre las perspectivas de los personajes (Inger, Stubo, el criminal, los niños desaparecidos) al pasar de un capítulo a otro. Mediante este recurso, la autora consigue además mantener en vilo al lector y asegura que siga leyendo más capítulos para descubrir como continúa la acción iniciada en el capítulo que ha dejado atrás.
Un libro que me mantuvo despejada durante las tardes de una semana (y que tuve que dejar de leer por la noche para asegurarme de no quedar enganchada por su inteligente trama). Absolutamente recomendable para los apasionados del género.


10 de agosto de 2010

La divina comedia

¿Que es lo que pasaría si uniéramos el genio literario de Dante y la pintura de Miguel Barceló? Esta misma pregunta se la planteó la editorial Galaxia-Gutenberg, que solicitó la colaboración del artista para elaborar una edición especial de La divina comedia.
El resultado fue una obra maestra, en tres tomos de gran tamaño, con texto bilingüe traducido por Ángel Crespo, Premio Nacional de Traducción. La edición fue galardonada con el primer premio de los Libros Mejor Editados en 2003. Es un auténtico espectáculo visual y literario que merece la pena ser contemplado.
En el tomo dedicado al infierno predominan los colores negros con tintes blancos y naranjas. En el purgatorio la tonalidad se torna predominantemente anaranjada para dar paso, en el cielo, a los colores blanco, amarillo y azul
Dado el precio de la obra, aconsejo ahorrar o consultar en la biblioteca. Ofrezco aquí una pequeña muestra de las imágenes que he podido obtener en Internet. Sirva como curiosidad que la mayoría de las reproducciones que están disponibles en el ciberespacio son del infierno, el tomo en el que la capacidad expresiva del artista se manifiesta con mayor fuerza.

Portada del tomo dedicado al infierno.


El descenso a los abismos




Sumidos en la desesperación.


La inquietante figura del Diablo acecha







Las muchedumbres del infierno.










Aparece la esperanza en el purgatorio ...





...desde aquí el Cielo...


...es posible.


Nuevas tecnologías en la historia del libro

Si hace poco publicaba una entrada dedicada a una nueva etapa en la historia de la documentación, la era Book, que con el vídeo tomado de leerestádemoda.com, provocó la risa de muchos, hoy puedo ofreceros, en versión subtitulada un episodio nuevo de otra época de la historia: el paso del rollo de pergamino al códice (o libro).




9 de agosto de 2010

La casa del propósito especial


Para Yoli y Moncho por su hospitalidad

Cuando hace cuatro semanas me marché de vacaciones a Tui (destino que por cierto recomiendo), tenía muy claro cuál iba a ser mi ocupación: desconexión total: ni mail, ni blog, ni oposición, ni cartas, ni móvil ni inalámbrico. Si acaso, algún libro muy muy ligero, de esos de los que no hablo demasiado por este sitio y que alguna vez me demanda algún seguidor descontento.
Así llegué a casa de mi cuñada, con ese propósito tan habitual en vacaciones de descansar y olvidarme de lo que forma parte de mi vida diaria. Y he aquí que cayó entre mis manos un libro del autor del libro El niño del pijama de rayas, obra que intenté leer sin éxito. Sin embargo la portada en la que aparecía un paisaje nevado que contrastaba con los casi cuarenta grados de temperatura exterior y el que hubiera regalado yo misma ese libro para Navidad a un familiar por recomendación de una amiga, me movieron a echarle un ojo, por si acaso.
Y la casualidad funcionó. John Boyne, del que se dice que escribió El niño del pijama de rayas en 24 horas -algo sobre lo que no me cabe ninguna duda- había evolucionado. Del estilo algo improvisado del citado libro, parecía haber pasado a una narración mucho más elaborada sobre un tema algo menos usual que el de la repercusión Segunda Guerra Mundial en los niños.
En La casa del propósito especial, John Boyne cuenta la historia de Georgi Danilovich Yáchmenev, un chico de una aldea rusa que, tras salvar la vida de un miembro de la familia del Zar, es vendido por su familia para que pase a formar parte de la guardia del heredero Alexis.
La historia está narrada desde una doble perspectiva: la de un narrador omnisciente protagonista, el propio Georgi, que desde el presente refiere los acontecimientos más relevantes que le han conducido a la situación actual; y la de un narrador protagonista que cuenta cómo van pasando los últimos días de existencia junto a su esposa Zoya.
Por otro lado y como resulta evidente, el escritor se mueve entre dos tiempos: el presente y el pasado tratando de plantear un pequeño misterio sobre su propia identidad y sobre la de su esposa.
De final predecible, hay que agradecer al autor un mayor esfuerzo en la ambientación de los escenarios, su juego con las perspectivas y los tiempos y sobre todo el proporcionar una lectura fácil y amena que ayudará a pasar bien el tiempo de verano.

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