2 de octubre de 2010

A propósito de Enma

Un día, hablando con una amigo, me hizo dos confesiones: la primera es que su libro favorito era Madame Bovary. Yo no lo había leído todavía pero no me pareció una mala elección dadas las críticas que, a lo largo de la Historia de la Literatura, se han hecho sobre la novela. La segunda declaración me dejó perpleja: si tenía una hija se llamaría Enma, en honor a este personaje sufrido, luchador y extraordinario. Mi idea previa del carácter del personaje, no era esa.
Después de haber leído el libro varias veces, de haber buscado entre líneas algún significado oculto me quedó la impresión de no haber entendido bien la historia. Porque no sólo mi amigo consideraba admirable la conducta de Enma; también muchos críticos literarios alaban el carácter de esta mujer calificándola de un ser heroico que se esfuerza, del mismo modo que hizo D. Quijote, por alcanzar sus ideales forjados en la lectura, de tratarse de un ser fuera de lo común.
De mi lectura del libro extraje yo varias conclusiones. Primero, D. Quijote y Madame Bovary se parecen en su afición a los libros. Pero mientras el hidalgo siente afición por los libros de caballerías, la dama se inclina por la novela sentimental y de amor.
Segundo, y siguiendo con esta comparación, D. Quijote se vuelve loco y decide poner por obra los ideales caballerescos: llevar el bien a los necesitados, a los menesterosos y a los pobres, en honor de su dama. Madame Bovary no se vuelve loca. Sólo desea casarse del mismo modo que lo hacen las heroínas de sus libros: con hombres ricos, guapos y románticos, eternamente apasionados en grado superlativo. Así mientras D. Quijote con su locura decide dedicarse en cuerpo y alma a servir a su dama arreglando el mundo, Enma busca desde su cordura su propio interés.
En tercer lugar, como suele suceder con los seres generosos, D. Quijote hace a lo largo de su camino bastantes amigos, algunos enemigos, y sobre todo adquiere la tranquilidad de estar haciendo lo que debe. Enma por el contrario se caracteriza por su aislamiento. En su matrimonio no consigue establecer una comunicación auténtica. Con sus amantes, se dedica ante todo al propio placer, a la destrucción de su matrimonio y a destrozar todas las relaciones que establece al exigir de los hombres una continua dedicación y admiración por su persona.
Al final de ambas novelas, los dos personajes mueren. D. Quijote, cuerdo, rodeado de los que le quieren muere en su dormitorio. Enma, enloquecida al ver que ha destruido la fortuna familiar, se suicida sola.
Muchos críticos afirman que Madame Bovary busca su ideal por los únicos caminos que tiene una mujer en el siglo XIX. Al no satisfacerle su marido como esposo ideal, busca a través del adulterio un placer que, sin embargo no consigue encontrar nunca.
Sin embargo no creo que Enma sea un personaje heroico. Es una figura que se deja llevar por un afán de consumo en lo material y en el sexo. Siempre más, en este caso, significa hastío siempre. Lo material no es capaz de llenar al ser humano. Puede satisfacer temporalmente su parte corporal, pero deja vacío su espíritu. Por otro lado, Enma tenía otras soluciones. Es cierto que Carlos no es un marido muy romántico. Pero también lo es que está locamente enamorado de Enma, que haría cualquier cosa por su mujer. Ésta se cierra sobre sí misma y en lugar de buscar la solución a sus problemas a través del diálogo, busca el remedio fuera de casa.
Mi última conclusión jamás se la contaré a mi amigo: ninguna hija mía se llamará Enma.



4 comentarios:

  1. Pues estoy bastante de acuerdo con tu comentario. El personaje de la señora Bovary me parece la quintaesencia del consumismo avant la lettre. Si hubiera nacido en nuestros días, habría hecho auténticas proezas con las tarjetas de crédito, p. ej. Y, sobre todo, habría hecho lo que es esencial al personaje: consumir amores, consumir su propia vida.
    Por cierto: FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

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  2. Anónimo10/02/2010

    Te felicito por el comentario tan claro y bueno que has hecho y por tu cumpleaños. Otra vez: ¡felicidades!

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  3. Me he gustado mucho tu comparación entre Enma y Don Quijote.¡Estoy de acuerdo en todo!

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  4. Bueno, gracias a todos por vuestros comentarios y felicitaciones. De todos modos, yo esperaba alguna opinión en contra para contrastar ideas.

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