15 de agosto de 2010

Novela policiaca escandinava

Para todos los que estáis opositando.

Cuando se están preparando unas oposiciones, uno de los requisitos indispensables es ser constante en el número de horas que se dedican al estudio.
En verano, sin embargo, las comidas y el calor hacen que después de comer entre una sensación de modorra que anima, cuando no consigue, a caer dormido sobre las hojas de los temas o en el sofá en que se sienta uno un rato después de comer.
Además de un buen café, una solución muy buena para aprovechar ese rato es la lectura de un libro. Pero no vale cualquiera. En este caso no importa sólo que sea bueno, sino su interés argumental. Una trama ágil, ingeniosa y con mucha tensión es casi mejor que una inyección de cafeína, como he podido experimentar durante esta semana.
Uno de los géneros que garantiza el interés de la trama es la novela policíaca. En el momento actual proliferan los libros de este tipo, en especial los de origen escandinavo.
En un artículo muy interesante de El economista, se analiza con profundidad este tipo de literatura, cuyo origen se sitúa en una sociedad de bienestar en declive, en la que los valores morales se han perdido y la violencia se constituye en un medio para alcanzar los objetivos deseados.
Sjöwall y Wahlöö (Suecia); Arnaldur Indridason (Islandia), Stieg Larsson (Suecia), Hening Mankel (Suecia), Jo Nesbø (Noruega), Konrad Sajer (Noruega), Liza Marklund (Suecia), Kjell Ola Dahl (Noruega), Anne Holt (Noruega), Hakan Nesser (Suecia) son los autores de novela negra escandinava más conocidos y son sólo los diez más vendidos en un panorama cada día más amplio.
El problema de estos escritores es que muchos de ellos dan paso en sus novelas a acciones con una excesiva carga de violencia y sexo gratuito, que resulta cuanto menos desagradable. En otros casos las estructuras narrativas se repiten libro tras libro, y si bien el primero resulta satisfactorio, los demás son previsibles. Finalmente cuando la calidad literaria de la obra no presenta ningún interés resulta poco interesante y gratificante la lectura de estos libros.
El descubrimiento de este verano en todo este maremagnum de autores y sus obras ha sido Castigo, a Anne Holt (citada anteriormente). Esta autora, ministra de ex ministra de Justicia, se centra en sus obras en un análisis del alma del criminal y de una sociedad en la que los valores morales van de capa caída. Para ello recurre a Inger Johanne Vik, una criminóloga que acepta en esta obra la propuesta para colaborar con la policía de su ciudad para aclarar y desentrañar la desaparición y asesinato de una serie de niños que ha puesto al país en una situación de terror. En su trabajo colabora con el comisario Yngvar Stubo, un personaje entrañable hacia la que la protagonista se sentirá atraída.
No hablare de la acción. Tan sólo diré que en la obra la escritora muestra sus buenas dotes como narradora mediante varios recursos: presencia de un marco narrativo que abre y cierra la obra o un sabio racionamiento en el suministro de la información a través de un narrador omnisciente que se mueve entre las perspectivas de los personajes (Inger, Stubo, el criminal, los niños desaparecidos) al pasar de un capítulo a otro. Mediante este recurso, la autora consigue además mantener en vilo al lector y asegura que siga leyendo más capítulos para descubrir como continúa la acción iniciada en el capítulo que ha dejado atrás.
Un libro que me mantuvo despejada durante las tardes de una semana (y que tuve que dejar de leer por la noche para asegurarme de no quedar enganchada por su inteligente trama). Absolutamente recomendable para los apasionados del género.


2 comentarios:

  1. Yo no estoy opositando, pero como cai todo el mundo, necesito de vez en cuando sumergirme en algo que acapare por completo mi atención. Y efectivamente, como tu señalas, hay relatos, que aunque no sean gran literatura, nos ayudan a evadirnos de las preocupaciones inmediatas para ayudarnos a mantener el equilibrio necesario. He leido algunos de los autores que señalas y coincido contigo en que apuntan señales de alarma al rumbo que va tomando su sociedad.
    Me alegra saber que "El Castigo" merece la pena. Muchas gracias por la pista.

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  2. Gracias por tu comentario. Y aunque he dedicado este tag a los opositores, en realidad tras ellos se esconden también todos los que en la vida luchan por encontrar el lugar que les corresponde.
    Espero que el libro no te defraude. Es una buena novela policiaca en la que aparecen también las bajezas del ser humano

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