17 de junio de 2009

Erec y Enid



La primera vez que intenté leer el Quijote no me gustó en absoluto. El personaje del caballero que se vuelve loco por leer libros de caballerías me parecía totalmente absurdo y sus aventuras descabelladas y sin sentido.
Tuvo que pasar mucho tiempo y tuve que leer muchos libros para que finalmente pudiera reconciliarme con este clásico de la literatura universal.
Cuando pensaba que ya había acabado de entender la que se considera primera novela moderna, vi en casa una novela medieval titulada Erec y Enid. El autor, Chetrien de Troyes, no me resultaba del todo desconocido y de hecho, durante mis estudios de literatura había intentado leer alguna de sus obras sin éxito.
En un momento de descuido se la quité a mi marido y comencé a leerla. Para mi sorpresa me encontré con una de las novelas que Cervantes parodiaba en el Quijote.
Erec es un caballero que está en la corte del rey Arturo. Tras sufrir una afrenta durante una cacería, pide permiso al rey para vengarse del caballero que ha herido su orgullo. Concedido el permiso, Erec parte tras el caballero para llegar a un castillo, donde se celebra una competición para lograr un ave cetrera mudada cuatro veces. Para poder presentarse al combate, es preciso llevar una armadura hermosa y una bella doncella. Erec no tiene ni lo uno ni lo otro, pero la suerte lo pone al alcance de su mano cuando se hospeda en un albergue cuyo dueño es un antiguo caballero, padre de una hermosa doncella. Erec le agradece a su huésped el favor que le hace y le promete que, si gana el combate, se casará con su hija y la hará reina de sus tierras y a él le llenará de riquezas.
Lógicamente Erec gana el combate y se lleva a la doncella, una joven de extraordinaria belleza y discreción, llamada Enid.
Realmente la novela podría haber tenido esta trama como núcleo argumental, pero en Erec y Enid sólo es el comienzo de la obra. Después de contraer matrimonio, Erec se siente tan feliz que abandona su actividad caballeresca y pronto sus vasallos comienzan a hablar mal de él. Enid no puede contenerse y se lo dice, lo que provoca la ira de Erec y su decisión de salir en busca de aventuras, con la única compañía de su esposa.
Combates con caballeros desconocidos, encuentros con enanos, enfrentamientos con gigantes, duelos por su bella esposa a quien otros desean son algunos de los acontecimientos a los que podemos asistir en esta novela de apenas 200 páginas.
Narrada de forma sencilla, casi ingenua paranuestros días, aunque no por ello de forma descuidada, Erec y Enid supone un soplo de aire fresco y una ayuda para comprender lo que debía ser el género favorito de la época: una mezcla de lo más destacado de los cantares de gesta y de la lírica trovadoresca.

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