11 de febrero de 2009

El caballero de la armadura olvidada


Hace mucho tiempo, no se sabe exactamente cuando, aunque también la acción podría ocurrir en nuestros días, existía un caballero andante bueno, generoso y amoroso. No escatimaba las batallas y gracias a sus victorias se granjeó una gran fama. Estaba casado con Julieta, una de las muchas doncellas a las que había rescatado, y tenía un hijo.
Poseía todo necesario para ser feliz y, sin embargo, no lo era. No era capaz de quitarse su armadura, pues quería estar siempre dispuesto para socorrer a quien lo necesitara y debido a ello la armadura quedó atascada. Julieta, desesperada por no poder ver a su esposo se dio a la bebida y su hijo se dio cuenta de que no conocía a su padre.
Agobiado por la situación y dándose cuenta de que peligraba su familia, el caballero se marcha de su casa en busca de solución para su problema. Y la primera pista se la da un bufón, que le dice que debe encontrar a Merlín. Tras una larga búsqueda termina encontrándose con él y recibiendo sus enseñanzas. Así aprende que la vida es un fruto amargo, que sólo resulta apetecible cuando aprendemos a vivirlo bien, de un modo realmente altruista, sin utilizar a nuestro projimo ni siquiera como pretexto para ser buenos, generosos y amorosos.
Cuando acaba de aprender el fundamento de la vida, Merlín le dice al caballero que para librarse de su armadura deberá recorrer un camino arduo y difícil: el camino de la verdad, en el que deberá atravesar tres castillos -el castillo del silencio, el castillo de la voluntad y el castillo del conocimiento-. El caballero, tras dudar un poco, decide emprender este peligroso trayecto en que le acompañan dos valiosos compañeros: una paloma y una ardilla.

Como se puede deducir, nos encontramos ante una fábula del mundo moderno, en el que hombre abandona lo que más vale para correr detrás de lo que cree más necesario. Su corazón se llena así de incertidumbre, inquietud y falta de libertad. El libro, de lectura rápida (extremadamente breve y ágil), es divertido, deja enseñanzas elementales y no carece de ingenio.

En Norteamérica se han vendido, hasta el momento, más de 700.000 ejemplares, sin que se haya hecho ninguna publicidad. Su autor, Robert Fisher, nació en Long Beach, California. Con 19 años comenzó a escribir guiones para cómicos de la talla de Groucho Marx, Lucille Ball, Bob Hope, George Burns o Alan King. Ha sido el autor y coautor de más de 400 programas radiofónicos de comedia y cerca de 1200 programas televisivos. Obtuvo el premio Emmy por la serie "Danny Thomas", además de los premios Sylvania y St. Christopher en el género "Mejor comedia del año". Sus obras de teatro y musicales también han cosechado excelentes críticas y numerosos galardones.

Recomendamos este libro para leer en momentos de crisis personales, de agobio interior o de cansancio intelectual, como una lectura fresca que sirve para descansar sin ser por ello un libro frívolo.

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