13 de noviembre de 2008

Los hermanos Karamazov

La última obra escrita por Fiódor Mijáilovich Dostoievski, Los hermanos Karamázov, es considerada tanto por la crítica literaria general, como por la especializada en este autor, como la novela cumbre de la creación de Dostoievski.
Concebida para ser publicada en entregas en un periódico, la obra está formada por un prólogo, doce libros y un epílogo. Toda ella se articula entorno a la familia Karamázov, cuyos miembros se mueven por una serie de pasiones, que el autor tensa hasta hasta el extremo. Son esos movimientos del alma de los personajes los que producen una serie de enfrentamientos que marcan el ritmo de la novela.
El gran conflicto de la novela es el que se plantea entre Fiódor Pávlovich Karamázov y su hijo Dmitri Fiodoróvich debido a la atracción que en ambos suscita una mujer. Hasta tal punto llega el deseo de Fiódor Pávlovich por posser a esta joven, que esconde en su habitación un sobre con tres mil rublos para entregárselos por una sola visita suya. Los celos de un enamorado Dmitri le llevan a vigilar constantemente a su padre y a jurar y perjurar que lo matará por todas las infamias que ha cometido contra él. Cuando Fiódor aparece asesinado, todas las sospechas recaerán sobre Dmitri.
Otro conflicto es el que surge entre Fiódor y su hijo Iván. La rivalidad entre ellos no es algo tan patente como la que se produce entre Dmitri y su padre, pero el desprecio y el asco que Iván siente hacia Fiódor, su personalidad bufonesca y sus actos resultan patentes.
El pequeño Alexei es el elemento luminoso de la familia. Frente a su padre, que vive en su casa rodeado de mujeres, bebida y comida, Alexei comienza su andadura en un monasterio, viviendo como un auténtico asceta. Por contraste a su hermano Dmitri es un ser disciplinado y reflexivo y se opone a la personalidad de su hermano Iván por su fe en Dios y su humildad.
Por otro lado, en Los hermanos Karamázov también aparecen dos mujeres en antítesis: Katerina Ivánovna, antigua novia de Dmitri, una dama de la alta burguesía, de gran corazón y magnanimidad, y Grúshenka, una joven de provincias, engañada por un hombre que le abandonó y que ahora vive bajo la protección de su amante, mientras se dedica a encandilar a Dmitri y a su padre. El sentimiento dominante entre ellas será el de los celos.
A lo largo de la novela, como se puede deducir de lo dicho anteriormente, las escenas tensas se suceden, los caracteres se oponen y son analizados en acción por un narrador omnisciente, sin que su labor llegue a resultar pesada.
Entre los enfrentamientos que se producen, no deja de introducir el autor elementos tiernos como la historia de la amistad de Aléxei con unos colegiales, a los que trata de ayudar y otros tan conmovedores como la historia del stárets Zósima desde su juventud hasta el momento actual.
En cuanto al lenguaje de la obra, se considera éste como uno de los grandes logros del autor que establece para cada uno de sus protagonistas un tono específico.
El libro no deja indiferente. No estamos ante una lectura fácil que pueda realizarse en cualquier momento de la vida. Conviene acometerla con calma, cuando se pueda disfrutar de al menos una hora diaria de lectura continua, y de instantes para reflexionar sobre el texto.

1 comentario:

  1. Excelente crítica acerca de esta obra maestra. Ni el propio Fiodor Pavlovich Karamazov habría podido escribir una crítica tan buena. Jé.

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